5 de agosto de 2008

Las heridas

Es fácil sugerir una solución rápida cuando no se sabe mucho del problema, cuando no se entiende la causa de fondo o simplemente la profundidad de la herida. El primer paso para llegar a curarse de cualquier tipo de herida consiste en saber exactamente de qué padecimiento se trata.

Debemos olvidar el pasado que nos trajo adonde estamos, ignorar las complicaciones futuras que puedan surgir y buscar la solución rápida. Como estudiantes, como amigos y como seres humanos todos tratamos de dar lo mejor.

Pero el mundo está lleno de giros inesperados, y justo cuando sabes qué terreno pisas, se te mueve el piso y hace que caigas. Si corres, con suerte el resultado es sólo una herida superficial, algo que puedes cubrir con un parche.

Pero hay heridas más profundas de lo que parecen ser en un principio, y requieren más que sólo cuidados rápidos. Hay heridas a las que tienes que arrancarles el parche, dejarlas respirar y darles tiempo para sanar.