10 de septiembre de 2008

La Verdad

La verdad es dura. La verdad es incómoda. Y muchas veces, la verdad duele.

Sì, la verdad es dolorosa. En el fondo, nadie quiere oírla, especialmente si golpea cerca de nuestro hogar. Pero a veces decimos la verdad porque es lo único que tenemos para dar, a veces decimos la verdad porque necesitamos decirla en voz alta para escucharnos a nosotros mismos, a veces decimos la verdad porque no podemos ayudarnos nosotros mismos y a veces la decimos porque nosotros debemos por lo menos eso