Es curioso como algunas personas conocen solo una parte de nosotros, aquella en que llevamos una sonrisa enmarcada en el rostro.
Y no conciben la idea de imaginarnos de otra manera. No ven lagrimas en nuestro presente, ni melancolias, ni noches en vela...
Quizas no se han parado a pensar que son precisamente personas como ellos quienes nos hacen sonreir, quienes hacen de nuestros dias grises dias llenos de color.