20 de febrero de 2013

"Ella levantó la vista de su plato y se encontró con el mirándola fijamente, podía sentir como él buscaba su alma, sus ojos cálidos cuidadosamente analizando cada parte de su ser con la esperanza de encontrar algo, cualquier cosa.

Difícilmente él podía encontrar complicado el lenguaje corporal de la mujer sentada en frente, de hecho, es algo que manejaba y había perfeccionado con los años, a menudo usándolo como herramienta para entender mejor las complejas emociones que ella poseía. Pero esta noche  en vez de leerla como un libro, como usualmente hacía, él básicamente corrió a estrellarse contra una pared de ladrillos y encontró que no podía extraer ningún análisis de lo que pensaba ella estaría sintiendo, y claramente ella no estaba aportando nada que pudiera ayudar. Y nunca más lo haría. Esa noche el comprendió que la ventana de sus ojos se había cerrado y súbitamente había... nada."