"Estaban parados uno al lado del otro, ambos con la mirada perdida en el horizonte. El tenía una mezlca de enojo y tristeza en la cara. Ella sólo lo último.
-¿Qué hay de ti? ¿Estás bien?
Pregunta ella sin mirarlo. Él junta sus cejas y gira levemente la cabeza hacia su lado pero sin mirarla, confundido, como si la pregunta fuese estúpida, demasiado obvia para ser respondida.
-Yo siempre estoy bien.
Dice finalmente, con algo similar a aires de superioridad pero ella ignora su actitud. Ambos siguen parados ahí, mirando el horizonte, en silencio, cada uno sumergido en sus propios pensamientos.
Al cabo de un rato él gira su cabeza para mirarla, ella lo siente y de pronto es como si la pregunta correcta bailara en su mente.
-¿Es "bien" un código especial para "realmente no bien del todo"?
Finalmente ella gira su cabeza para encontrarse con sus ojos y mirarlo con curiosidad después de hablar. Su cara, para él fue imposible de leer, por lo que solo intensificó la mirada a sus ojos, sin ninguna otra expresión.
-¿Por qué?
Le dice, suspicaz. Ella cambia su expresión. Ahora lo mira con tristeza. Ahora comprende todo, como si ese simple "por qué?" le hubiese dado todas sus respuestas. Ahora lo entiende y quiere que él también la entienda a ella.
-Porque yo también estoy bien.
Él la mira nuevamente, pero esta vez en sus ojos solo hay tristeza, su enojo se ha desvanecido. Le toma la mano y solo asiente. No hay nada mas que decir. Simplemente se quedan ahí, eternizando el momento, sosteniendo sus manos. Ambos están en la misma página, ambos están "bien", pero se tienen el uno al otro y es como si, de pronto, no necesitaran nada mas."