Hay ocasiones en las que incluso lo mejor de nosotros tiene problemas al comprometernos. Y podemos sorprendernos de los compromisos que estamos dispuestos a rechazar. Los compromisos son complicados.
Podemos sorprendernos de nosotros mismos por los compromisos que estamos dispuestos a hacer.
Los verdaderos compromisos requieren esfuerzo. Y sacrificio. Es por eso que a veces tenemos que aprender del modo difícil a escoger nuestros compromisos muy cuidadosamente.